EL SEXO ES VIDA . MARIAHÉ PABÓN

Venezuela ocupa los primeros lugares en embarazo adolescente, por ausencia absoluta de educación sexual en el hogar y la escuela, además de desintegración familiar. También alarma el crecimiento de las enfermedades de transmisión sexual hasta entre imberbes
EL SEXO ES VIDA 12 / El Mundo / Viernes / Caracas, 02 de Febrero de 2007 www.fundacionreflejosdevenezuela.com Sexo adolescente en desamparoVenezuela ocupa los primeros lugares en embarazo adolescente, por ausencia absoluta de educación sexual en el hogar y la escuela, además de desintegración familiar. También alarma el crecimiento de las enfermedades de transmisión sexual hasta entre imberbes MARIAHÉ PABÓN Caracas. Un joven reportero de Urbe, publicó el año pasado un reportaje acerca de grupos de adolescentesq ue acudían a una sala de fiestas en La Florida, en donde montaban fiestas diurnas, supuestamente para menores. Lo que vio y escuchó el novato periodista lo dejó estupefacto, habida cuenta de que estas niñas, la mayoría menores de 15 años, se encontraban en el sitio, supuestamente con permiso de sus padres, sin que estos supieran a ciencia cierta que era un lugar inadecuado para la edad de sus hijas.Según relató el testigo de las "fiestas" a las que acudió, allí se practicaba sexo anal y se ingerían pastillas alucinógenas. La excelente investigación quedó por debajo de la mesa. Es posible que la Lopna ni siquiera la haya leído. Sirve de prólogo, para que nos permitamos publicar un reportaje acerca de las prácticas sexuales de las adolescentes en España, que en nada difieren de las nuestras.Lo reproducimos como un alerta para los padres de familia, que se dejan sorprender a veces por el embarazo precoz de su hija o por alguna enfermedad de transmisión sexual, entre ellas el sida, que ha contraído por una relación sin protección y porque en su hogar, o en su colegio, nadie le habló de lo que sigue siendo un tabú: el sexo.¿SÓLO BAILAR? "Once de la noche. Elisa sale con sus amigas, cinco chicas sin pareja estable dispuestas a comerse el mundo. Judith, de16; Candela, de 18, María José, d e 18;y Vicky, de19. La idea es ir a bailar. ¿Sólo bailar?`Esta noche es nuestra’, afirma Elisa, también de 16.Su madre les dice que deben estar de vuelta como muy tarde a las cuatro. Entre ellas susurran lo que serán capaces de hacer si se encuentran con el chico que les gusta.`Yo le como los morros’, dice una. `Yo, lo que él me pida’, contesta la otra".Judith, Candela, María José, Vicky y Elis a son cinco de las más de 200 jóvenes que la filóloga y pedagoga Nora Rodríguez ha entrevistado para ¿Hablas de sexo con tus hijos?, una "guía para conocer y educar a los adolescentes" en el complicado camino de la sexualidad. El libro pretende llamar la atención de padres y educadores sobre una realidad que, a menudo, desconocen y aunque viven en países diferentes, España y Venezuela, no se diferencian mucho en sus gustos y aficiones.LA RELACIÓN SEXUAL Las relaciones sexuales de los adolescentes de hoy poco o nada tienen que ver con las que vivieron sus progenitores, por muy jóvenes que sean, dice la autora del libro. Ellos, comosushijos,tuvieronque enfrentarse a los miedos, dudas e inseguridades típicos de la edad, pero el panorama actual es radicalmente distinto al de hace sólo dos décadas. Las prácticas sexuales de los más jóvenes de la sociedad no dependen tanto del repentino au mento de sus hormonas como"de lo que creen que necesitan para estar al mismo nivel que los de su edad", según escribe la autora de la investigación."Han sido educados por las peores películas y direcciones de internet, donde el sexo es rápido y sencillo, el fetichismo campea a sus anchas y prima "la máxima de `tú eres joven, tú puedes’, lo que les genera ansiedad y deseo de estar a la altura".El sexo de los adolescentes de hoy se caracteriza por la incomunicación y falta de conciencia sobre los actos que realizan, a menudo bajo los efectos del alcohol y otras drogas. Como consecuencia, las relaciones sexuales se transforman para ellos en una constante amenaza, una continua exposición a embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y vidas rotas por la inconsciencia. Lo que sigue a continuación es el resumen de la radiografía de la especialista y su consejo para los padres, que se concreta en una sola palabra: comunicación.NOCHE DE CONQUISTA "Yo no tengo novio y no tendría sexo de verdad si no fuera con mi novio, pero he tenido juegos eróticos con personas de otro sexo (...), caricias, besos de lengua, sexo oral... Es como el sexo, pero sin sexo" (Carina, 17 años). Es uno de los testimonios que recoge Nora Rodríguez.Según la autora de ¿Hablas de sexo con tu hijo?, los adolescentes de hoy están hiperestimulados.Como añade, la mayoría pueden leer artículos sobre Kamasutra lésbico o Curso intensivo sobre sexo en revistas para niños de doce años, que sólo han comprado con la intención de hacerse con el póster. Luego van a casa y en la soledad de su habitación, en cinco segundos, con sólo escribir la palabra sexo en el buscador de su ordenador, pueden obtener 10,6 millones de páginas diferentes, muchas de alto contenido erótico. Seis de las diez primeras ofrecen sexo gratis; y las otras cuatro tratan sobre lujuria, sadomasoqu ismo y porno.Es así como se informan. Cuando se enfrentan a una noche de conquista, lo hacen tras haber consumido alcohol, pastillas de éxtasis y otro tipo de estimulantes. La droga les desinhibe. Tanto, que muchas veces amanecen en pareja, semidesnudos, sin saber con certeza, ni sin ella, qué ocurrió en realidad. "Yo lo hice dos veces en la discoteca, delante de todos, pero te pueden pillar", confiesa a la especialista Carlos, de 17 años.No hay una sexualidad homogénea entre los adolescentes, como hace dos o tres décadas, cuando sólo unos pocos se permitían ciertas variaciones y juegos sexuales.De las entrevistas con jóvenes y especialistas médicos, Nora Rodríguez deduce que hoy"son muchos los que practican todo lo que ven en la Red, no lo que es bueno para ellos o saben que es bueno. Los chicos actúan con la máxima de no ser diferentes a los de su grupo. Hay que hacer lo que la moda y los líderes dicen que hay que hacer".Para la pedagoga, ellas, que aún creen en el amor romántico, dejan que sus novios lleven la voz cantante y aceptan sus propuestas. Como concluye, el sexo oral es la práctica más común, pero también se practica el sexo anal, entre otras razones para evitar embarazos. En el libro, Maritza, de 17 años, admite: "No tengo miedo a hacer el amor con mi novio. De hecho, ya hacemos muchas cosas que se le parecen.Lo que me da miedo es quedarme embarazada".--------------------------------------------------------------------------------© Copyright 2007. Cadena Capriles C.A. Todos los Derechos Reservados
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