El pequeño Samuel, feliz con sus dos papás

En dosmanzanas seguimos con preocupación la historia del pequeño Samuel, creciendo en un orfanato ucraniano mientras sus dos papás, Laurent Ghilain y Peter Meurrens, luchaban porque las autoridades belgas concedieran al niño su pasaporte.


DOS MANZANAS:

Hace ahora un mes, por fin, Samuel se reencontraba con ellos. Un reportaje de la televisión flamenca (con subtítulos en inglés) nos permite ahora disfrutar de la evolución positiva del pequeño, que ya chapurrea sus primeras palabras en francés…

Laurent y Peter (pareja gay belga que vive en un pequeño pueblo de Francia) llevaban más de dos años sin poder sacar a su hijo de Ucrania, país en el que recurrieron a la gestación subrogada, debido a que las autoridades de Bélgica (país en el que dicho procedimiento es ilegal) se negaban a darle el pasaporte al pequeño, a pesar de que Laurent es su padre biológico. Finalmente, y tras el eco mediático alcanzado por la noticia, el tribunal de primera instancia de Bruselas estableció la relación de paternidad entre Laurent y Samuel y el Gobierno belga concedió a Samuel su pasaporte.

Durante los dos años que ha durado este infierno, la pareja contrató una familia ucraniana de acogida, que al cabo del año les amenazó con abandonar al pequeño anónimamente en un orfanato. Peter y Laurent intentaron a la desesperada cruzar la frontera ucraniana con el pequeño, lo que no funcionó, y de hecho fue considerado un intento de secuestro. Desde entonces Samuel permanecía en un orfanato ucraniano, mientras Peter y Laurent luchaban porque la justicia belga les permitiera traerlo a casa (han gastado en ello más de 80.000 euros).

Tres semanas después del reencuentro, Samuel aparece en el reportaje como un niño feliz. Sus padres están sorprendidos, además, de su buen comportamiento y de la facilidad con la que parece haberse acostumbrado a sus nuevas rutinas. Come de maravilla (los primeros días su padres observaban como todavía se guardaba la comida sobrante en los bolsillos) y pese a la natural preocupación sobre si su estancia en el orfanato puede haber afectado su desarrollo psicomotor, ya chapurrea sus primeras palabras en francés, aunque conserva todavía vocabulario ucraniano: sigue llamando “kit” a los gatos… El momento más difícil es la hora de dormir, momento en que Samuel parece experimentar cierto grado de ansiedad por separación. La familia cuenta, sin embargo, con asesoramiento psicológico por si la situación va a mayores.  

La pareja ha decidido que Laurent, padre biológico, sea “Papá” (afirman no querer esconderle nada de su historia a Samuel) mientras que Peter será “Papou”. Y decimos será, porque para Samuel todavía es “Pou” (pronunciado “pú”). Laurent y Peter explican también que sus vecinos de Lodève, el pueblo cercano a Montpellier donde viven, les han dado todo su apoyo, y que Samuel ya tiene plaza en la escuela infantil del pueblo para el próximo septiembre. La pareja, por cierto, no descarta volver a ser padres pasados al menos un par de años, aunque probablemente recurran entonces a una adopción.

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