Todos en algín momento nos hemos sentido discriminados

Michel, dirigente de la Organización de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad Por: Francisca Recabarren

Son pasadas las once de la mañana. El calor sofocante de la capital no da ni un respiro. Mientras la temperatura sube cada vez más, paso por fuera de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. Finalmente llego a mi destino. Toco el timbre y espero.

Tras unos pocos segundos abre la puerta Michel Riquelme estudiante de diseño de la Universidad de Chile, dirigente y fundador de la Organización de Transexuales por la DIGNIDAD de la Diversidad (OTD) y me invita a pasar. A sus 25 años cursa el primer año de diseño, tras estudiar medicina,  y detrás de su apariencia de hombre hay un tema que él no teme en tratar: su transexualidad.

-         ¿Cuándo te diste cuenta de que no te sentías cómodo con tu cuerpo?

-         En la niñez, yo creo que ya como a los cuatro, cinco años. Empecé a notar que mis comportamientos, mis gustos, lo que quería o como veía el mundo me sentía como extraño. Como que ya a esa edad empecé a notar que las niñitas ocupan vestidos, les compran muñecas, cuando jugaba juegos muy bruscos me decían que no hiciera eso. También dentro de los pares, con los mismos niños, empiezas a notar que se dividen los bandos: los niñitos juegan con los niñitos, las niñitas con las niñitas. Ahí me di cuenta que no encajaba en ninguna de las dinámicas, porque los roles femeninos no me gustaban; pero cuando quería hacer los roles masculinos no me dejaban. Entonces ahí empezó como todo.

-         Es un tema muy complejo socialmente. A raíz de eso, ¿alguna vez te has sentido discriminado?

-         Si obvio, yo creo que todos nos hemos sentido discriminados en algún momento. Pero relacionado con mi expresión de género. Si, en varias ocasiones, sobre todo como en el tema laboral por esto de tener un nombre femenino y una apariencia masculina, hay lugares donde no me dan trabajo.

-         ¿Qué te lleva a ser dirigente?

-         Cuando yo decidí ser Michel y empezar a hormonarme y operarme en el año 2005, en ese tiempo me identificaba como lesbiana y. Había participado un tiempo en un grupo lésbico feminista y después me fui a estudiar a Valparaíso un año. Ahí como que tomé la decisión de que iba a ser la transición. Y empecé a buscar más trans para conversar, compartir, para hacer experiencias y conocí a un chico en un foro de un grupo de hombres transexuales en España, pero él era chileno. Entonces nos juntamos acá en Santiago, empezamos a compartir y él me dijo yo conozco a cinco más y nos juntamos con esos cinco más, dentro de los que estaba Andrés Rivera. El día que nos conocimos, Andrés Rivera dijo: ‘yo quiero hacer un grupo de apoyo, un grupo de pares, una organización’. En Chile no había absolutamente nada, en ese tiempo había grupos de gay y lesbianas LGBT (lesbico-gay-bisexual-transexual), digamos, pero lo T era más que nada grupos de mujeres trans o travesti o transgéneros, que se organizaban solamente en torno al trabajo sexual y el combate del VIH sida. Eso fue en el año 2005, ahí fundamos la OTD (organización de transexuales d), la fundamos y yo me he quedado hasta hoy Creo que en parte por eso soy una de las personas que está dirigiendo la organización. Personalmente porque me interesa el activismo, creo que en primer lugar partió por un tema personal, de yo defender mis derechos o de poder yo articular un discurso que me permitiera defenderme en la sociedad. También después vino como un tema de conciencia social de que si yo no hacía nada, nadie lo iba a hacer. Y también un poco después como para ayudar a mis amigos, porque igual en la organización somos amigas amigos y obviamente si ellos tienen un problema y yo puedo hacer algo lo voy a hacer.

-         ¿Cuál fue la reacción de tu familia?

-         Primero fue un tema conmigo, porque igual yo tenía caleta de miedo, pensaba que me iban a echar de la casa y más que nada por el tema económico, o sea, yo decía pucha si ahora me echan que voy a hacer porque igual quería estudiar y yo tenía como la fantasía de estudiar medicina. Por eso estaba estudiando medicina, porque pensaba que iba a tener plata, me voy a Canadá, me voy a operar y voy a ser así Tom Cruise. (risas) Pero, obviamente es un trabajo también de ir construyendo esa fantasía. A medida que iba conociendo a otras personas, otras experiencias fui construyendo también mi propio objetivo y superando miedos. El tema con mi familia, no puedo decir que fue tan tan fácil, pero tampoco fue tan tan complejo. Igual lloraron, mi mamá igual lloró. Costó al principio, pero una vez que entendieron y que vieron que no era ni un capricho, ni que era algo como que me hubiera muerto, que tuviera un accidente o no sé. Me han apoyado harto, sobre todo mi mamá que ahora también está metida en la organización, se está haciendo cargo como del área familia, como de apoyar a trans, las mamás y otros familiares de trans. También está empezando a articular su propio discurso.

-         ¿Cómo ves las posibilidades de que se deje de considerar la transexualidad como una patología psiquiátrica?

-         La otra vez conversábamos con algunos amigos, amigas, amiguis trans como si lo de la despatologizacion realmente fuera algo que era contingente en Chile, si podíamos hablar de que hubiera como una agenda trans en Chile, a diferencia como si la hay en España o en Estados Unidos o Europa  porque los grupos ya tienen como una base sólida de trabajo, trabajan en conjunto digamos. Entonces como que llegamos a la conclusión de que el tema de la despatologización es un tema importado que viene de un contexto nórdico, que acá todavía estamos en la etapa de que nos reconozcan como personas, recién. Pero igual si podemos apoyarlo lo vamos a apoyar, pero no como un tema central, y que también yo lo veo que difícilmente las cosas que hagamos aquí en Chile van a tener un impacto a nivel de la APA (American Psychological Association) o de la OMS (organización mundial de la salud), porque generalmente son niveles de discusión que se dan allá arriba, lo que digamos los que estamos aquí abajo, no importa mucho que digamos.

-         Entonces en ese sentido yo creo que si, por lo que veo en las noticias que me han llegado que puede ser que lo despatologicen.

-         También tiene que ver un poco con como que siente cada persona, por mucho que te digan que tu eres enfermito si te crees el cuento o no es cosa de cada quien. Yo creo que lo que se puede hacer un poco acá en Chile es apelar a la autonomía de cada país. Por ejemplo lo que se hizo en Francia, cachai, que el ministerio dijo que ya no iba a ser una enfermedad siquiátrica y no lo fue no más. Creo que, lo que se puede hacer en cada país, es trabajar a nivel local los requerimientos de salud  para hacer prestaciones de servicios a personas trans. Cambiar el tema del certificado psiquiátrico por ejemplo por un papel de estos de conocimiento informado algo así. Por ejemplo yo cuando me fui a hacer la operación de mastectomía, me solicitaron firmar un papel en notaria así como que yo era consciente de que me iban a operar y todo eso.

El proceso de ser Michel comenzó hace tan sólo cinco años, pero arrastra una historia de toda una vida. A pesar de que algunas cosas han sido difíciles él sigue luchando por lo que considera justo y alzando la voz para exigir.

La transexualidad es un tema de relevancia social, que aún no es tratado con la importancia que tiene. Muchas veces se desconoce qué es la transexualidad y que conlleva, lo que permite los prejuicios y estereotipos. En este caso, como en muchos otros la información es la que nos ayuda a conocer otras realidades.

FUENTE: http://bit.ly/gXUmXY

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